Diferencias orgasmo

Hoy, día 8 de agosto, se celebra el día mundial del Orgasmo Femenino y con motivo de él, quería dejar claros algunos conceptos que son importantes para no dar lugar a dudas y a creencias erróneas sobre el placer en la mujer.
A menudo el orgasmo, la eyaculación y el squirting se consideran sinónimos, incluso hay personas que piensan que si no hay squirt, no hay orgasmo, pero lo cierto es que son tres cosas diferentes.

¿Qué es el orgasmo?

El orgasmo es la respuesta fisiológica que se produce ante una estimulación sexual adecuada y constituye una de las fases de respuesta sexual. No es exclusivamente genital, ya que puede darse durante el sueño de forma espontánea, con estimulación de los pezones o de otras partes del cuerpo, aunque lo habitual es que se produzca tras una alta excitación y una estimulación del clítoris o de las zonas más sensibles de la vulva.

¿Qué es la eyaculación femenina?

La eyaculación femenina es una sustancia blanquecina segregada por las glándulas de Skene (que equivalen a la próstata en las personas con vulva y se encuentran a ambos lados de la uretra). Se puede producir en cualquier momento del acto sexual, independientemente de si hay orgasmo o no. No todas las personas con vulva tienen estas glándulas lo suficientemente desarrolladas, por lo que hay personas que no eyaculan.

¿Qué es el squirting?

El squirting es un líquido transparente e inodoro que se expulsa tras la uretra tras estimular adecuadamente el punto G y el clítoris simultáneamente (a veces con el punto G es suficiente). No es la prueba de haber tenido un orgasmo, ya que puede producirse durante el squirt o no, e incluso tener un squirt (o varios) después de haber tenido un orgasmo. Además de la estimulación, es necesario que la persona esté muy excitada y relajada y se deje llevar. La sensación antes de tener un squirt es de hacerse pis.

¿Cómo consigo hacer squirting?

Ahora que sabes las diferencias, puede que te preguntes cómo conseguir el tan famoso y vistoso squirting. Lo primero que tengo que decirte es que no te frustres en conseguirlo, ni lo tomes como un objetivo al que llegar durante el sexo, sino que lo veas como una oportunidad para experimentar nuevas sensaciones y conocer tu cuerpo.

Una vez tienes esto en cuenta, los pasos a seguir son los siguientes:

  1. Relájate. Si estás muy nerviosa por conseguirlo, te costará más.
  2. Aumenta tu excitación al máximo, ya que facilitará que encuentres el punto G.
  3. Localiza el punto G y estimúlalo con los dedos o ayudándote con algún juguete.
  4. Cuando te venga la sensación de «hacerte pis», ¡déjate llevar!

Y por último…

No te frustres si no lo consigues a la primera, hay personas con vulva que tienen mucha facilidad y otras que les cuesta más. Como he dicho, conseguir un squirting tiene que servirte para saciar las ganas de experimentar y pasarlo bien, no para meterte presiones innecesarias.

Si necesitas asesoramiento para mejorar tu vida sexual, no dudes en ponerte en contacto conmigo y recibirás atención individualizada.


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Verónica

Licenciada en Psicología por la Universidad Miguel Hernández de Elche y Máster en Salud Sexual y Sexología Clínica por la UNED. Apasionada de todo lo relativo a la sexualidad saludable y las relaciones de pareja.

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